martes, 29 de diciembre de 2015

El inmortal DUE de María Moliner

Me sigue sorprendiendo la titánica obra de María Moliner, un diccionario individual que, en muchas definiciones, supera longe (como decían los latinos, ‘de lejos’, ‘con mucho’) a la obra académica y, por supuesto, a la mayoría de diccionarios que circulan por ahí. Como denunciaba el gran lexicógrafo G. Haensch, muchas editoriales plagian con descaro obras enteras, sin ningún atisbo de originalidad, sino que se ‘apropian’ de definiciones, ejemplos, aclaraciones metalingüísticas, conjugaciones… y todo lo que buenamente ofrece un diccionario.
Por eso sobresale más aún el Diccionario de uso del español, porque deja en evidencia a los demás, sus carencias o sus defectos, sobre todo, a los diccionarios corporativos (no solo el académico, siempre criticado y en el punto de mira), sino los de cualquier editorial, que tiene detrás un equipo (y no una sola persona) para recopilar, ordenar, redactar, ejemplificar, aclarar…
Por eso la gran María Moliner los supera a todos, porque cualquier defecto se excusa al comprender que lo hizo sola, cuando otros, trabajando en equipo, no logran captar la esencia de las palabras como ella sí sabe hacer.
Me sorprende y hasta me emociona acercarme a una palabra que no soy capaz de definir con mis propias palabras, que entiendo pero que, como docente, no sé transmitir a mis alumnos, y descubrir que alguien, hace décadas, plasmó en palabras sencillas pero certeras, todo lo que quisiera expresar y no sé. El DRAE ha tardado años en incluir acepciones o usos que el DUE ya incorporó con acierto, con matices utilísimos, que pocas veces aclaran tanto un sentido o un valor en un contexto.

Grande, María. Cuánto nos enseñas y cuánto nos queda por aprender contigo.
¡Larga vida al DUE!


Marta Montañez (1-10-15)

jueves, 24 de diciembre de 2015

Nuevo blog

Hace años que empecé un blog personal. En el año 2013 dejé de escribir porque, en parte, también dejé de 'vivir' o de tener vida, en el sentido más humano del término. No escribía, pero tampoco quería cerrar aquel blog, www.lacoctelera.com/martapilar titulado 'Próxima parada, tu corazón'. Lo que allí había escrito formaba parte de mí, no quería eliminar de un plumazo, a golpe de clic, todas las ideas, sueños, recuerdos y alegrías que allí había ido depositando.
No tuve que hacerlo. La Coctelera lo hizo por mí y clausuró su página de blogs. Guardé una copia mientras aún se podía y decidí abrir un nuevo blog cuando tuviera otra vez ánimo para escribir y publicar pensamientos cotidianos.
Ese momento ha llegado y este blog es su fruto: un nuevo espacio, con ánimo de escritura sencilla, del día a día, sobre temas de lenguaje o de la vida, una vez cerrado un capítulo profesional abierto mucho tiempo.
Despido 2015 con un nuevo título y un nuevo blog.
Bienvenidas/os al blog.
MP